Las cosas se desvanecieron en el aire, el viento sopló tan fuerte que borró de tu cabeza la invitación a la aventura, la paz que encontrabas en mi, se llevó lo autentico que cada uno se dejaba ser con el otro, o lo indefenso y frágil frente a quien te abrazaba y quitaba el frío...
El frío se hace una constante en mi cuerpo, trato de disimular cubriéndome con calores ajenos, ninguno como el tuyo, ninguno como el de nuestros cuerpos desnudos en la madrugada encontrándose y enroscándose.
Ningún calor será como el tuyo, mis manos estarán frías por mucho tiempo y las tuyas experimentarán lo mismo, aunque camines de la mano de otra o de muchas manos, sólo las mías lograron ese respirar profundo y tranquilo que hacía de una caminata por plena alameda un hermoso paseo.
Nunca nadie logrará hacer que camines lento para hacerlo juntos, nunca nadie encontrará esa mirada tierna, sensual, de niño y de hombre a la vez, como la encontraba yo... y así nadie podrá ver a través de mis ojos como lograste hacerlo tú, todo eso por mucho tiempo.
Nunca nadie logrará ese desesperar en ti a la hora de hacer el amor, ni la tranquilidad luego de ese palpitar frenético. Nadie inspirará en mi ese abrazo tan apretado capaz de atravesar cualquier barrera, cualquier coraza, cualquier pieza de ropa, cualquier cuerpo...
Todo eso por mucho tiempo
Nadie besará tus manos, ni jugará con tu oreja, ni ni rosará tus pies, ni tomará tu cabeza o buscará tu mirada por el simple hecho de amar cada parte de tu cuerpo solo por ser tuyo.
Todo eso por mucho mucho tiempo
Todo el mundo podrá mirarte, pero nadie en él lo hará con mis ojos, todo el mundo podrá sentir calor, pero nadie te dará el mio más que yo. Todo el mundo puede llenar tus días de risas y los míos también, pero nadie podrá reír conmigo como lo hacía contigo, sólo porque eres tú.
TODO ESO POR MUCHO TIEMPO
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