Soy tan afortunada de tener
una segunda piel para recorrer,
contigo nacen las caricias y palabras
nuestra verdad , nuestro lugar
conozco.. tu boca como mis manos
conozco tu mano y la siento mía..
Y entre palabras y caricias
y miradas infinitas
yo voy a estar con lo que puedo darte amor es amor (x2)
es amor..
Es que contigo soy yo(x2)
Sin explicación
Y entre palabras y caricias
y miradas infinitas
yo voy a estar con lo que puedo darte amor es amor,
Y entre miradas infinitas
y momentos difíciles voy a estar
con lo que quiero darte mi amor es lo que puedo darte amor
amor..
lunes, abril 28, 2008
domingo, abril 27, 2008
tan real
si supiera cómo repetiría en tu cabeza la mejor imágen de mi cuerpo haciendole el amor al tuyo y sería tan real que me sentirías hasta el peso, sería tan tan real que me verías mirandote o tapandote los ojos, sería tan real que hasta sudarías.
para la historia del iceberg III
raro, pero es más fácil decir quédate
a
no quiero que te vayas
a
me voy a morir de pena si te vas
a
mi iceber se derrite de pena si te vas
a
no quiero que te vayas
a
me voy a morir de pena si te vas
a
mi iceber se derrite de pena si te vas
lunes, abril 21, 2008
volviendo al filtro
no se si necesito que me ames,
pero sí que no dejes de quererme
pero sí que no dejes de quererme
no se si quiero que me ames,
pero sí que no dejes de quererme
no se si espero que me ames,
pero sí que no dejes de quererme
sábado, abril 19, 2008
la huída
Ella tiene quince primaveras, pocas mentiras que contar, dos pendientes de primero y aún no ha visto el mar. Mientras lo espera sobre la acera, se derrumba el mundo.
Él tiene dieciseis agostos y una nube que robó, y versos de Extremoduro volando en la habitación. Mientras la sueña copia un poema que luego hará suyo.
Y como cada tarde, la ciudad se detiene en el instante en el que él la pasa a recoger. "¿Qué tal en clase?". "Llegaste tarde". "No me riñas, ven".
Y ella aprieta contra el pecho la carpeta, y en el cielo anémonas de humo, antenas de coral. "Si quieres, mi vida, te rapto yo un día, te llevo a ver el mar".
Una tarde como otra cualquiera él la pasará a buscar con el alma en un pañuelo, con el coche de papá. "Sube al barco, niña. Ésta es la huida que te prometí".
Ojalá que tengan suerte, tal y como lo soñamos, y al paraíso les lleve la Nacional 4. "Amor, ¿por qué lloras? ¿Qué es lo que te pasa?" "Será que soy feliz".
Y nada más pasar Despeñaperros se les echa encima el sueño y las ganas de compartir sudores. "Paro y nos dormimos". Fuera queda el frio con la oscura noche.
Al rato, el coche queda lleno de vahos y de vuelos, en playas infinitas, carretera sin fin. Arenas desiertas, mil atardeceres que acaban en ti.
No será la luz del alba lo que los despertará, ni una gran ola rugiendo, no será el olor a sal: una pareja de picoletos pegándoles voces.
Como el cristal de los sueños, de camino al cuartelillo. Se han quebrado un par de vidas entre broncas y gritos. ¿A quién se le ocurre? Se deshace una nube y una ola se rompe.
Y ya de vuelta a la ciudad, donde nunca sabe a sal, la piel y la lluvia, que a veces te besa, se van para casa, escuchan aullidos, golpes que no cesan.
Los viejos les prohibieron la salida, el tiempo fue arando sus vidas, quemando poemas, carretera sin fin. De vuelta hacia casa mil atardeceres que acaban sin ti.
La ciudad se siguió derrumbando, en la acera mientras tanto anémonas de humo, antenas de coral. Él se pierde en la bruma, ella sólo recuerda cuando mira el mar.
Le asalta la duda de estar viva y recuerda alguna huida cuando aún no sabía mentir. "Amor, ¿por qué lloras? ¿Qué es lo que te pasa?" "Será que soy feliz".
Él tiene dieciseis agostos y una nube que robó, y versos de Extremoduro volando en la habitación. Mientras la sueña copia un poema que luego hará suyo.
Y como cada tarde, la ciudad se detiene en el instante en el que él la pasa a recoger. "¿Qué tal en clase?". "Llegaste tarde". "No me riñas, ven".
Y ella aprieta contra el pecho la carpeta, y en el cielo anémonas de humo, antenas de coral. "Si quieres, mi vida, te rapto yo un día, te llevo a ver el mar".
Una tarde como otra cualquiera él la pasará a buscar con el alma en un pañuelo, con el coche de papá. "Sube al barco, niña. Ésta es la huida que te prometí".
Ojalá que tengan suerte, tal y como lo soñamos, y al paraíso les lleve la Nacional 4. "Amor, ¿por qué lloras? ¿Qué es lo que te pasa?" "Será que soy feliz".
Y nada más pasar Despeñaperros se les echa encima el sueño y las ganas de compartir sudores. "Paro y nos dormimos". Fuera queda el frio con la oscura noche.
Al rato, el coche queda lleno de vahos y de vuelos, en playas infinitas, carretera sin fin. Arenas desiertas, mil atardeceres que acaban en ti.
No será la luz del alba lo que los despertará, ni una gran ola rugiendo, no será el olor a sal: una pareja de picoletos pegándoles voces.
Como el cristal de los sueños, de camino al cuartelillo. Se han quebrado un par de vidas entre broncas y gritos. ¿A quién se le ocurre? Se deshace una nube y una ola se rompe.
Y ya de vuelta a la ciudad, donde nunca sabe a sal, la piel y la lluvia, que a veces te besa, se van para casa, escuchan aullidos, golpes que no cesan.
Los viejos les prohibieron la salida, el tiempo fue arando sus vidas, quemando poemas, carretera sin fin. De vuelta hacia casa mil atardeceres que acaban sin ti.
La ciudad se siguió derrumbando, en la acera mientras tanto anémonas de humo, antenas de coral. Él se pierde en la bruma, ella sólo recuerda cuando mira el mar.
Le asalta la duda de estar viva y recuerda alguna huida cuando aún no sabía mentir. "Amor, ¿por qué lloras? ¿Qué es lo que te pasa?" "Será que soy feliz".
lunes, abril 14, 2008
para la historia del no amor del iceberg II
... tampoco nos damos cuenta que a veces "tapaditos" con el agua se hacen el amor, se abrazan, se quieren tanto tanto que no se amarían para no "estropear esa forma tan bonita de quererse"
para la historia del no amor del iceberg
mi iceberg está tan pegadito al tuyo que se toman la mano bajo el agua y no nos damos ni cuenta.
posibilidades de la parte del iceberg que no se ve
te amaría si no me gustara tanto tanto cómo me quieres
domingo, abril 13, 2008
martes, abril 08, 2008
tan bonito
yo quiero empezar a escribirte cosas bonitas, cosas tan lindas que tú dejes un suspiro o alguna risita nerviosa al leerlo, algo tan bonito como una canción de sabina que te regale o como la de serrano que tambien te regalé o, en fin, como cualquiera de serrano, cualquiera de las que te gusta que te cante cuando hacemos el amor. Si yo te escribiera algo tan bonito y no puedas dejar de venir a abrazarme y darme un beso en la sien (con todo tu amol) entonces vendrías y me abrazarías tan fuerte como cuando estoy triste y me calmas porque no te gusta que me ponga triste, pero sería tan bonito que no estaría triste, sería tan bonito, tan bonito como despertarme porque dormido te mueves a mi lado.
tan bonito como la foto de mi messenger.(ja)
miércoles, abril 02, 2008
martes, abril 01, 2008
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